Con Trump, ¿Hemos reforzado nuestro complejo de inferioridad?

Con Trump, ¿Hemos reforzado nuestro complejo de inferioridad?

A lo largo de la campaña, Trump puso a México como ejemplo de dos asuntos centrales que impulsaron su candidatura: la inmigración y el comercio, lo cual, por un lado, provocó furia y coraje, y por otro, despertó la xenofobia de sus simpatizantes con expresiones que van desde el rechazo, el desprecio y las amenazas, hasta las agresiones y asesinatos. Finalmente, estamos los que nos sentimos ofendidos por su postura tirana, cínica y sin escrúpulos.

Hemos vivido la toma de posesión del orate de Donald Trump en Estados Unidos de América y la incertidumbre se ha incrementado. ¿Qué pasará en México? ¿Se hundirá más nuestra economía? ¿Sufrirán más discriminación nuestros semejantes? ¿Llegó el fin del sueño americano? ¿Nos uniremos como mexicanos?

Unas 11 millones de personas viven en Estados Unidos como inmigrantes indocumentados. Muchos hablan inglés como idioma principal, y casi todos pagan impuestos locales y federales, por lo cual cualquier ser pensante con sentido común los reconocería como ciudadanos de ese país sin más. Los inmigrantes indocumentados ya son contribuyentes estadounidenses. La economía del país necesita trabajadores inmigrantes. La creencia de que quitan puestos de trabajo ha sido disputada por un número abrumador de estudios y datos de investigación económica. Pero el panorama no se ve acorde a esto.

Se vienen tiempos difíciles, eso es cierto. Más para los inmigrantes. Pero, ¿qué pasará con nosotros los mexicanos que estamos en México? ¿Nos unirá el descontento y el miedo? ¿Nos apropiaremos de una identidad o construiremos una?

Podemos comprender el concepto identidad como una serie de elementos culturales que se manifiestan en el pensamiento y comportamiento del sujeto. Es como una imagen que se construye a partir de historias, relatos que existen en cierto contexto. La identidad es factor de inclusión y exclusión: te une con unos pero te separa de otros. Las historias y contextos son diferentes para todos, pero siempre hay características que son las mismas, de esta manera se unen las identidades individuales y crean una identidad colectiva.

Octavio Paz ya había puntualizado que “el mexicano no quiere ser ni indio, ni español. Tampoco quiere descender de ellos. Los niega. Y no se afirma en tanto que es mestizo, sino como abstracción: es un hombre. Se vuelve hijo de la nada. Él empieza en sí mismo”. (Paz, 1947:177). Ante ello, la identidad del  mexicano siempre ha sido confusa. Por un lado, las instituciones de educación básica marcan nuestros orígenes como indígenas, admirando su inteligencia, pirámides y costumbres. Por otro lado, celebramos con fervor la Revolución Mexicana todos vestidos de adelitas y charros, personajes mestizos.

Existe una negación de asumir a cualquiera de los dos modelos como nuestras raíces. Cedemos a la discriminación de grupos indígenas casi siempre marginados.

Esto está relacionado con lo que entendemos y sentimos por el concepto nacionalidad. De acuerdo a Samuel Ramos “nosotros entendemos la nacionalidad en un sentido más viviente y más concreto, como un conjunto de experiencias colectivas del presente y del pasado que registran los resultados de todas las empresas realizadas en común; con la memoria de los triunfos o los fracasos, es decir, la suma de experiencias vividas, con la memoria de tiempos pretéritos está presente en cada individuo, en un estrato de la conciencia llamado ‘conciencia colectiva’” (Bartra, 2002:112).

Samuel Ramos afirmaba, además, que el mexicano padece de complejo de inferioridad, y que este complejo afecta su conciencia colectiva. “Si la conciencia de la nacionalidad se encuentra debilitada por un sentimiento de inferioridad, es natural que por una reacción compensatoria se eleven o exageren los impulsos individuales” (Bartra, 2002:115).

No en vano somos hijos de la malinche, “hijos de la chingada” como explica Octavio Paz (1947). ¿Quién es la Chingada? La Chingada es la Madre abierta, violada o burlada por la fuerza. Chingar es hacer violencia sobre otro. Para el mexicano la vida es una posibilidad de chingar o de ser chingado. Es decir, de humillar, castigar y ofender, o a la inversa. Esta concepción de la vida social como combate engendra fatalmente la división de la sociedad en fuertes y débiles.

Concuerdo con él. Los rasgos anómalos del carácter mexicano no dejan de sorprenderme. Todos estamos intranquilos por las políticas que regirá Trump, tememos por la estabilidad de nuestros bolsillos, pero creo que hay que temerle más a esta falta de unidad que hay entre nosotros, y nuestra tendencia a “chingar” antes de ser “chingado”.

Somos México, un país de extremos, de diversidad social y económica. Somos un país tercermundista, y a nadie le gusta reconocerlo. Nos negamos a definirnos como personas faltas de educación y cultura. Imitamos modelos europeos o norteamericanos, en lugar de crear nuestros propios esquemas. Nos gusta clasificamos, aunque queramos ser diferentes al resto.

Para concluir quisiera provocarlos, queridos lectores. Me parece que somos violentos, reaccionarios, egoístas y envidiosos. Jugamos a las carreritas entre nosotros. ¿En verdad eso somos? ¿Tan inferiores nos sentimos que caemos en la obsesión de escalar una pirámide imaginaria? Quiero creer que son sólo comportamientos que no hemos reflexionado a consecuencia del miedo y el ensimismamiento.

Dejemos atrás esa nostalgia, construyamos en el presente nuestra identidad. Debemos cuestionarnos: ¿es Donald Trump nuestra gran amenaza o es el crecimiento de nuestro complejo de inferioridad el que puede hundirnos entre iguales?

Anahí Alvear
Anahí es Licenciada en Comunicación en la Facultad de Estudios Superiores Acatlán UNAM. Es Community Manager de la Agencia Investigación y Desarrollo. Ha colaborado como Coordinadora General en Agencias de Investigación enfocadas al campo cultural. Es apasionada al cine, a las letras, a la ilustración, adicta a la música , idealista, amante de la cultura, sentipensante y creyente en la transformación social.
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Fuentes:

- Bartra, Roger, (2002) Anatomía del mexicano (1era. Ed.) México: Debolsillo

- Paz, Octavio (1947), El laberinto de la soledad (2ª. Ed.) México: Fondo de Cultura Económica

- “Donald Trump y los desafíos latinoamericanos” http://www.nytimes.com

- “La ofensa de Trump contra los latinos” http://www.nytimes.com

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