Mexicanos al grito de guerra: El agua es de todos.

Mexicanos al grito de guerra: El agua es de todos.

Recurso vital y regalo de nuestra madre tierra, el agua es de todos. Como seres humanos, es responsabilidad nuestra cuidar de ese regalo y procurar que todos puedan disponer de él, estén donde estén, sean quienes sean.

Es por eso que un grupo de asociaciones civiles, la Coordinadora Nacional Agua para Todos, con apoyo de expertos y la participación de la sociedad civil proponen una reforma a la Ley General de Aguas.

La Ley General de Aguas establece cómo se decide a quién le toca llevarte agua a tu casa, vendertela en la tiendita y usarla para otros negocios (como la minería y el fracking).

La iniciativa aborda todos los escenarios posibles de mejora, que son bastantitos fíjense, pero aquí les resumo los puntos principales:

  1. Sistemas de saneamiento y distribución de agua públicos o comunitarios sin fines de lucro. Evitar que empresas privadas que sólo buscan hacer dinero y no velan por el bien común sigan perjudicando a los ciudadanos con precios altos, mal servicio y pobre infraestructura, valiéndose de la seguridad que dan las concesiones.
  2. Establecer Consejos de Cuenca locales donde ciudadanos, funcionarios y expertos planeen y decidan cómo gestionar el agua para realmente tomar las decisiones que mejor aborden las necesidades e intereses de cada comunidad. También crear una Contraloría Social de Agua compuesta por ciudadanos para luchar contra la corrupción e impunidad en el sector.
  3. Protección a cuerpos de agua, ecosistemas, ríos subterráneos y toda área de importancia hídrica. Concesiones de renovación anual y sujetas a disponibilidad ecológica. Crear una Defensoría Socio Hídrico-ambiental para realizar demandas colectivas y cancelaciones de proyectos dañinos.

En el 2012 se reformó la Constitución para reconocer que el agua es un derecho humano.

“Toda persona tiene derecho al acceso, disposición y saneamiento de agua para consumo personal y doméstico en forma suficiente, salubre, aceptable y asequible. El Estado garantizará este derecho y la Ley (General de Aguas) definirá las bases, apoyos y modalidades para el acceso y uso equitativo y sustentable de los recursos hídricos estableciendo la participación de la Federación, las entidades federativas y los municipios, así como la participación de la ciudadanía para la consecución de dichos fines” (Diario oficial de la federación 8 de febrero 2012, art. 4to constitucional).

Sin embargo, la ley general de aguas en su estado actual permite situaciones que van en contra de este artículo. Existe un sobreconcesionamiento a favor de intereses privados.

Los recursos públicos se invierten en megaobras privatizantes en lugar de invertirse en la gestión de sistemas comunitarios. La autorización de actividades dañinas y contaminación sin sanción es desmedida. La mayoría de los sistemas de agua municipales están al servicio de intereses privados o políticos.

En diferentes partes del país existen luchas locales en contra de estas situaciones. Yo les puedo platicar de la lucha en Quintana Roo, estado donde crecí y donde desde el 2014 se privatizó la gestión de los sistemas de saneamiento y distribución del agua. Antes, el recibo del agua leía ‘Comisión de Agua Potable y Alcantarillado’, ahora dice ‘Aguakan’.

Hablar de Aguakan en mi pueblo (Playa del Carmen), como en otras localidades de Quintan Roo, es lo mismo que hablar del diablo. Sinceramente nunca había sentido tanta rabia en los corazones de mis coterráneos playenses, tan conocidos por su buena vibra. Ha sido motivo de manifestaciones y hasta bloqueos en carreteras.

Si les interesa saber sobre las demás propuestas que componen la iniciativa, aquí pueden encontrar un manual muy padre explorando la propuesta y el contexto (porque honestamente leer una iniciativa de ley es medio pesado y aburrido).

El agua es un derecho humano, se establezca o no en la ley. En el estado natural, lo único con lo que podía contar el humano eran los recursos naturales, entre ellos el agua: líquido vital para cualquier proceso humano. Entender que el agua es para nosotros, para los ciudadanos, para la vida; y hacer entender a aquellos actores con un poquito demasiado poder que no es una mercancía, es clave para el futuro del país.

Así como el agua, nuestros derechos y libertades han sido tratados como un bien comercial (datos personales, calidad del aire, etc.) por demasiado tiempo ya. El sistema legislativo está habilitado para cambiar, las cosas cambian y los tiempos son otros. Ya pasaron 100 años desde nuestra última pseudo-actualización estructural, para mi que ya falta otra.

La situación en México nos parece que va empeorando, pero nunca antes en la historia de nuestro país han habido tantas iniciativas ciudadanas y tanto espacios abiertos al diálogo como los hay hoy. Todo ya está ahí, sólo hay que voltearlo a ver.

Nicole Velázquez
Jefa de Contenidos
FEMICHAIRA BURGUESA
Nicole es chaira de corazón y muchas otras cosas. No le gusta definirse y cree que todos somos uno. Feminista por necesidad pero macha de nacimiento. Estudia periodismo y medios de información porque siente que la palabra es sagrada, pero la verdad le gusta más cantarla que escribirla.
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